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Archivos Mensuales: noviembre 2012

Ultimamente está arreciando el frío. Ahora, con mi trabajo caliente, con mi casa acogedora y recogida veo desde los cristales las hojas volando y las nubes blancas bajas avisando de los hielos negros y la blanca nieve que caerá dentro de poco.

Se nos empañan los cristales por mantener nuestra comodidad ante la vida misma en este periodo denominado invierno. Las inclemencias siguen de verdad fuera, lo incontrolable golpea y azota sin perdón a aquellos más indefensos, los que viven entre cartones y duermen rodeados de su propias pertenencias, de sus botellas a las que agarrarse y calentar al frío destemplado de la noche de madrugada.

… y seguimos sin verles. Y seguimos sin pensar en ellos. Siguen siendo transparentes para nosotros y el frío les azotará una y otra vez, continuamente, sin perdón, sin remedio. Nadie escuchará sus lamentos ante el frío atenazador. No nos darán envidia y no se exhibirán como muchos otros pobres, al menos, de alma.

Modificando un poco la cita de Charles Bukowski, la mayoría de la gente va desde su nacimiento a la tumba sin que apenas les roce el horror que puede generar la vida

Hay un pequeño poema de Charles Bukowsky que habla de estos temas, del frío, de la vida cruel y enfrentándose a la soledad y a las miserias.

Vivir de cubos de basura

El viento sopla fuerte esta noche
Y es viento frío
Y pienso en los chicos
De la calle.
Espero que algunos tengan
Una botella de tinto.

Cuando estás en la calle
Es cuando te das cuenta de que
Todo 
Tiene dueño
Y de que hay cerrojos en
Todo.
Así es como funciona la democracia:
Coges lo que puedes,
Intentas conservarlo
Y añadir algo 
Si es posible.

Así es también como funciona
La dictadura
Sólo que una esclaviza
Y la otra destruye a sus
Desheredados.

Nosotros simplemente nos olvidamos
De los nuestros.

En cualquier caso
Es un viento 
Fuerte 
Y frío.

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Se están perdiendo las locuras y todos parecemos perfectos.

Perfectos, sin errores, sin extravagancias, sin ninguna actitud a resaltar. Como cuando se fabrican los relojes en precisas cadenas de producción. Sin margen a la innovación puntual, sin posibilidad de imaginar, sin posibilidad de salirse de un camino ya diseñado, preestablecido por una sociedad ante la cual no hay disposición al debate, a la divergencia, a la retorica del entendimiento entre ideas o posiciones enfrentadas.

Siempre perfectos, maravillosos, interesantes, jocosos, alegres y dicharacheros, siempre dispuestos a reir sin parar y no pensar. No pensar en las locuras, en las penas y desdichas. El principal problema es que existen. No se deben ocultar los días grises, tenebrosos y decaidos, entristecidos por los acontecimientos que rodean y nos avasallan sin parar. A los pequeños fracasos que al asumirlos, nos permiten crecer y aprender de nuestras experiencias.

Me declaro loco, perdido, equivocado y perdedor entre ganadores. Pero me resulta curioso que los ganadores lleven sin querer el fracaso en su frente, el error en su silueta; fracasar es su sino. A ver quien como contarán sus derrotas a los demás, cuando sus falsas victorias no se resuelvan sino en melancolia de lo pasado sin vivir.

hombre-triste-perdedor

Hay grandes hombres que hacen a todos los demás sentirse pequeños. Pero la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes

Me encanta un poema de León Felipe cuyo nombre es Pero ya no hay locos, donde habla de la poca libertad en tiempos de Franco, que ahora, aún no siendo igual, nos imponemos dictados en contra de nuestros propios criterios.

Pero ya no hay locos

Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto y … ni en España hay locos.
Todo el mundo está cuerdo, terrible, monstruosamente cuerdo.
Oíd … esto,
historiadores … filósofos … loqueros …
Franco … el sapo iscariote y ladrón en la silla del juez repartiendo castigos y premios,
en nombre de Cristo, con la efigie de Cristo prendida del pecho,
y el hombre aquí, de pie, firme, erguido, sereno,
con el pulso normal, con la lengua en silencio,
los ojos en sus cuencas y en su lugar los huesos …
El sapo iscariote y ladrón repartiendo castigos y premios …
y yo, callado, aquí, callado, impasible, cuerdo …
¡cuerdo!, sin que se me quiebre el mecanismo del cerebro.
¿Cuándo se pierde el juicio? (yo pregunto, loqueros).
¿Cuándo enloquece el hombre? ¿Cuándo, cuándo es cuando se enuncian los conceptos
absurdos y blasfemos
y se hacen unos gestos sin sentido, monstruosos y obscenos?
¿Cuándo es cuando se dice por ejemplo:
No es verdad. Dios no ha puesto
al hombre aquí, en la Tierra, bajo la luz y la ley del universo;
el hombre es un insecto
que vive en las partes pestilentes y rojas del mono y del camello?
¿Cuándo si no es ahora (yo pregunto, loqueros),
cuándo es cuando se paran los ojos y se quedan abiertos, inmensamente abiertos,
sin que puedan cerrarlos ni la llama ni el viento?
¿Cuándo es cuando se cambian las funciones del alma y los resortes del cuerpo
y en vez de llanto no hay más que risa y baba en nuestro gesto?
Si no es ahora, ahora que la justicia vale menos, infinitamente menos
que el orín de los perros;
si no es ahora, ahora que la justicia tiene menos, infinitamente menos
categoría que el estiércol;
si no es ahora … ¿cuándo se pierde el juicio?
Respondedme loqueros,
¿cuándo se quiebra y salta roto en mil pedazos el mecanismo del cerebro?
Ya no hay locos, amigos, ya no hay locos. Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto
y … ¡Ni en España hay locos! ¡Todo el mundo está cuerdo,
terrible, monstruosamente cuerdo! …
¡Qué bien marcha el reloj! ¡Qué bien marcha el cerebro!
Este reloj …, este cerebro, tic-tac, tic-tac, tic-tac, es un reloj perfecto …,
perfecto, ¡perfecto!

Todos los días son buenos. Todos los días acontecen como un lento fluir de horas que por cotidianas, se repiten una y otra vez en un tintineo de sonidos habituales.

Por ese suave sonido que inunda nuestros subjetivos sentidos encerrados en nuestra mente, no permite sentir la delicadeza de lo habitual, de lo cotidiano, de los matices normales que por comunes no se valoran lo necesario. Son como tener alrededor millones de maravillas habituales jamás contempladas, jamás sentidas en su justa medida.

Pasear en estas fechas por un parque, siendo capaz de sentir los tonos marrones pastel de las hojas caídas junto al verde rocoso de los arbustos peremnes pueden conjugar tales tonos de colores maravillosos y posibilidades infinitas, que podemos ser capaces de sentir los ciclos vitales de la naturaleza. Los tonos pastel creando un ambiente persistente para la melancolia, la añoranza de los seres queridos y la recepción de sentimientos decaídos de las personas cercanas que lo estén viviendo. Aunque no sean lo más bello, quizá sea lo más sentido, lo más vivido, lo más recordado. Por eso, debemos intentar embellecer lo cotidiano, disfrutar de lo asiduo, de la coherencia vital de la naturaleza y sus ciclos.

foto otoño

Gracias Isa por esta foto de tantos colores y matices cotidianos.

Voy a poner este poema de Ruben Dario llamado De Otoño, que tiene una delicadeza especial

De Otoño

Yo sé que hay quienes dicen: ¿por qué no canta ahora
con aquella locura armoniosa de antaño?
Ésos no ven la obra profunda de la hora,
la labor del minuto y el prodigio del año.
Yo, pobre árbol, produje, al amor de la brisa,
cuando empecé a crecer, un vago y dulce son.
Pasó ya el tiempo de la juvenil sonrisa:
¡dejad al huracán mover mi corazón!

Este es un tema complicado. El otro día, el gran asturiano me comentó y me hizo oir una canción de Mecano que trataba sobre las drogas.

Hay muchas drogas y muchos momentos en la vida donde se pueden tener varias opiniones al respecto, pero ahora mismo, creo que lo tengo más o menos claro.

Ya no vale que te escapes, ya no vale que vueles, no vale que te alejes de aquí como una gaviota planeando sobre el mar de los problemas, de las responsabilidades, de la familia ni del resto de la sociedad. Ya no vale que te puedas escapar un rato para dejar que la cometa de tu fantasía vuele por el viento y la fuerza de un elemento desconocido que aleja a tu conciencia de la realidad.

Ya no valen tus escapadas, no valen tus gracietas. Si tienes problemas, lo comentas con los amigos, con la familia y los intentas arreglar de la mejor forma posible. No vale rendirse, no vale evadirse. Puedes tener momentos duros, de negrura irremediable, pero, chico, vete acostumbrándote porque la vida es así.

Yo no uso drogas; mis sueños ya suelen y pueden llegar a ser lo suficientemente horribles.

Hay otros autores, como Jack Kerouac que gracias a algún tipo de drogas, legales o no, han pensado en estados oníricos, donde se escapa la realidad, donde las vivencias son como cronopios complejos de un estado mental.

Pequeños poemas

1

Las hormigas deambulan
en el espejo de
la mente,
sobre las arenas
que yo
observo falsamente

2

Percibo de este estado de ánimo
su vacío
es decir la naturaleza
de la forma

En mis sueños
una ciudad horrible
es
discriminación individual
-la ciudad actual
es
una mente universal

Es un trauma social. Debemos enfrentarnos todos a él, aunque no nos toque directamente.

Muchas mujeres de toda edad y condición viven coaccionadas y asustadas porque hay hombres que no lo son. Hombres que dañan la convivencia de los seres más cercanos y más queridos. Aunque se tengan dudas, aunque se tengan miedos y las propias confianzas estén en el suelo, no vale con usar la violencia. Esa violencia no produce amor, no produce respeto; produce un odio que poco a poco se va calando en el corazón y en el alma de la que un día te pudo querer. Sin nada, sin obligaciones… como debe ser.

Que no más lágrimas, más magulladuras, más heridas y cortes, más puñetazos o golpes se puedan enmascarar como amor, como cariño, como ternura. Que no lo es y no lo será nunca. Que las humillaciones no mejoran al humillador, que no enturbien el criterio de la humillada, que vivir no se convierta en ningún martirio para nadie por “amor”.

La violencia es miedo de las ideas de los demás y poca fe en las propias

No soy yo muy fan de Bebe, pero hay que reconocer que cualquier intento por evitar este trauma es bueno….

Es simplemente anotar otra gran poetísa, desesperada y con una forma de entender el mundo distinta, diferente, con la sinceridad de la soledad irremediable, interna.

Creo que jamás he oído ni leido la soledad más pesadumbrada, la soledad del interior femenino despechado por una tristeza, con el toque de una melancolia angustiosa cercana a la locura. Por eso, por fomentar esta otra forma femenina, la diferente, la especial y no tan atractiva, me sigue encantanda la distante Alejandra Pizarnik. Por sus vivencias, por sus experiencias marginales e internas en un mundo no cercana, para nada entrañable, seguiré leyendo sus poemas, melancólicamente intentando tener una cercanía con el despeño y desengaño producido por lo masculino.

pizarnik1

Aunque ser mujer no me impide escribir, creo que vale la pena partir de una lucidez exasperada. De este modo, afirmo que haber nacido mujer es una desgracia, como lo es ser judío, ser pobre, ser negro, ser homosexual, ser poeta, ser argentino, etc. Claro es que lo importante es aquello que hacemos con nuestras desgracias.

Por eso, por este motivo, mi sentimiento de complicidad desde la lejania de mi masculinidad, con lo femenino como bandera de un futuro más prometedor. Siempre con mucho cariño.

La enamorada

ante la lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fuiste triste estabas sola
y la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!

He tenido muchas contradicciones con lo que voy a escribir.  He adorado toda la vida a las mujeres porque me han dado la vida, me han cuidado en la infancia, me han guiado y consolado en los momentos de negrura que todos hemos tenido, pero tenía la espinita de no entenderlas en muchas cosas.

Antes, no hace mucho, tenía una relación mucho más cercana con el género másculino. Quizá sería por no tener una pareja estable, o, más bien, no haber intentado acercarme nunca a esas parejas y comprender al género femenino. En ocasiones, después de haber dado muchas vueltas a este tipo de relaciones, se terminaban y no era capaz de comprender el motivo aparente que había causado este tipo de situación. Mi madre y hermana no las contaba como femeninas. Son mi familia y directamente, las quiero y no las voy a cuestionar en ningún caso.

Debo reconocer que Lamari me ha influido mucho. Más que nadie en el mundo. Ella ha sido capaz de enseñarme y ponerme en el duro papel de una mujer. Gracias a ella comprendí que me equivoque mucho antes, que no eran tan bichos raros y que, por supuesto, son personas con sus debilidades y fortalezas. Nada más y nada menos.

Me ha pasado igual con la lectura u otros tipos de arte. Era incapaz de sentir lo que intentaban transmitir las mujeres escribiendo poemas, transmitiendo sus emociones y sentimientos a través de las palabras, de las imágenes o de sus actuaciones.

Ahora y ya desde hace un tiempo, estoy comenzando a comprender sus expresiones, sus sentimientos que hacen matices más suaves, pero más apasionados en momentos de soledad. Empiezo a entender como tienen una suavidad especial, una conciencia de ellas mismas mucho más complejo que los hombres. Esa delicadeza hace que su femeninidad choque con el entorno hostil que los hombres han montado durante miles de años. Necesitamos aprender de ellas. Comprenderlas, ayudarlas, asumirlas, tratarlas con respeto y cariño, sin medianías. De igual a igual. De tú a tú.

Un ejemplo de ello es Alfonsina Storni. Quizá por su forma de escribir, por la forma de expresar su manera de sentir el amor, por la propia superación que fue su vida, es una de mis escritoras favoritas. Hay muchas, pero ella, por todo lo que acarrea, lo que lleva a su espalda, transmite una sensaciones que me encantan.

alfonsina storni

Porque mi alma es toda fantástica, viajera, y la envuelve una nube de locura ligera cuando la luna nueva sube al cielo azulino

Como ejemplo, os pongo este poema de una mujer enamorada al amor con un hombre.

Sábado fue, y capricho el beso dado,
capricho de varón, audaz y fino,
mas fue dulce el capricho masculino
a este mi corazón, lobezno alado. No es que crea, no creo, si inclinado
sobre mis manos te sentí divino,
y me embriagué. Comprendo que este vino
no es para mí, mas juega y rueda el dado. Yo soy esa mujer que vive alerta,
tú el tremendo varón que se despierta
en un torrente que se ensancha en río,

y más se encrespa mientras corre y poda.
Ah, me resisto, más me tiene toda,
tú, que nunca serás del todo mío.