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Archivos Mensuales: mayo 2013

La sociedad debe darse una pensada. Creo que si no es la sociedad y aquellos que la pueden influenciar, se debe promover desde la posición desde donde cada uno esté. Existen unos arquetipos, unos criterios que, considero equivocados. Ahora mismo se fomenta una sociedad un poco burda, un seguimiento a ciertos personajes que no aportan nada.

Me parece que ha llegado un momento para ver que está sucediendo con los objetivos vitales. No puede ser que los criterios, en ningún caso, se correspondan con el aumento de la felicidad; con los criterios vitales de cualquier persona.

Es como si se hubiera cambiado el foco de la felicidad de las personas que componen la sociedad por un marasmo de miedos, avisos, terrores y temores fundados por componentes mediáticos que oprimen a nuestros criterios.

No nos debemos dejar. No me pueden quitar mi derecho a ser feliz. No nos pueden acusar de querer hacer un mundo mejor. No debemos permitir que nos obliguen a vivir sin miedo. Podemos aprender cosas nuevas, luchar por evitar la amargura, el dolor, que los periodicos no nos cuenten todas sus mentiras, que, curiosamente, ninguna aporta nada positivo… Por lo menos, conmigo lo están intentando aunque no nos debemos dejar.

Debemos mantener una defensa numantina, defensa a ultranza de las personas, de los criterios que nos hacen distintos que a las máquinas, defender que los sentimientos no son debilidades de personas blandas, sino posibles acciones que fomenten el bienestar común y los únicos capaces de mover de una forma humana una sociedad cada vez más deshumanizada. Volveremos a intentarlo, aunque sólo quede una hebilla de un cinturon de las brasas que fuimos e intentamos ser….

Si exagerásemos nuestras alegrías como lo hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían su importancia.

Si exagerásemos nuestras alegrías como lo hacemos con nuestras penas, nuestros problemas perderían su importancia.

Es mi idea y la voy a mover, ahora mismo es el momento de intentar volver a la alegria. Como escribió Mario Benedetti, saldremos en Defensa de la alegria.

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

Las citas absolutas, los criterios inamovibles, los enfoques, los distintos puntos de la vida están cambiando. Nuestro punto de vista no es único, y ni mucho menos, excluyente. ¿Esto significa que estamos equivocados? Ni mucho menos!

Significa que desde un punto de vista, con nuestros criterios y valores, nuestro punto de vista y enfoque sería uno, seguramente único. Desde este punto de vista, desde lo individual y personal, desde la oscuridad de la percepción de nuestro cerebro, con sus verdades y mentiras, se percibe el entorno y lo que sucede de una forma, quizá engañados como los espectadores de un espectáculo de marionetas, con unas acciones no vistas ocultas que resultan en las acciones.

Ahora, con la suerte que tenemos de poder compartir, de poder conocer, aunque sea de manera digital a personas remotas, personas que otras condiciones tardaríamos una vida en poder encontrar bajo duras condiciones de viaje.

Creo que debemos escuchar más, creo que se debe tener más empatia, se debe razonar sin la cerrazón de poseedor exclusivo de la verdad absoluta. Construir conjuntamente, buscar elementos comunes, encontrar la intersección de las ideas o sentimientos, porque los hay. Los tiene que haber.

La vida es el lugar donde las lágrimas de virtuosos y malvados hombres se mezclaron por igual

La vida es el lugar donde las lágrimas de virtuosos y malvados hombres se mezclaron por igual

Para ejemplo de lo que he comentado, que mejor que a estos músicos paquistanies tocando “Everybody hurts” de REM, pero en su forma y de con una mirada distinta… espero que os guste….

Es curioso como a todos se nos presentan en la vida situaciones curiosas; símiles que, independientemente la cultura, del entorno, nos hacen ver la vida de una forma distinta, aunque las decisiones serán las mismas.

Cuenta la leyenda que Robert Johnson (primera leyenda del blues americano) iba andando de una ciudad a otra, siendo un pobre guitarrista con poco talento. Se encontró con alguien que le prometió convertirle en el mejor guitarrista del mundo, pero debía venderle su alma. Siempre se cuenta que aceptó y se convirtió en lo prometido (doy fe que es espectacular oirle)

A nosotros, la gente normal todos los días nos encontramos en este cruce de caminos, en la posibilidad de aprender, recoger, meter en la mochila personal experiencias, conocimientos de otras personas, a pesar que en muchos casos, modificará nuestras convicciones, nuestras creencias. Antes, quizá sería un temor aprender pero, cuando vamos viendo el camino vital recorrido, veo que gracias a encontrarnos siempre sentados en un cruce de caminos, no mejoramos; nos convertimos en algo más acorde a nuestras ideas, a nuestros ideales.

… pero además, esto no debe ser malo. Es lo enriquecedor, es el dichoso valor añadido. Criterios, vivencias o simplemente noticias de nuestro alrededor, nos mejoran y nos hacen más coherente con nosotros. No hay que tener miedo a cambiar. Hay que tener miedo a no hacerlo, porque al no hacerlo, nos convertimos en la piedra, en el bache del camino de los demás. Es aquella curva cerrada que una vez pasada, se convierte en un mal recuerdo.

La existencia es un viaje en el que no existen los caminos llanos: todo son subidas o bajadas.

La existencia es un viaje en el que no existen los caminos llanos: todo son subidas o bajadas.

Hablando de caminos, de sueños, de experiencias pasadas, presentes y futuras, que mejor para leer que al grande Antonio Machado en este poema….

Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!…
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero…
-la tarde cayendo está-.
“En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón”.

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
“Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada”.

Una palabra sin decir que millones mal dichas. Mejor que un inconveniente, mejor que un reproche, un silencio prolongado, un silencio que sin hablar, dice y explica más que nada.

Quizá por la cercania, quizá por la proximidad, por afinidades, es más fácil congeniar en un principio con el adulador, con el falsante… pero al final, la esencia de las buenas gentes salen, se dejan salir, te convencen sin ningún lugar a la duda.

Las buenas gentes, aquellas que calladas construyen, aquellas que sin querer guiar, guían, instruyen, enseñan a los perdedores, a los perdidos, sin importanles, sin darles el valor del entorno, el falso y voluble valor de la sociedad. Quizá es como aquel que soñamos en ser, aunque no le importe lo que resulte, sigue sus ideas hasta el final, hasta sus últimas consecuencias, independientemente del resultado.

Yo sigo aprendiendo del temas gratuitos (no por ello malos) y me sigo dejando influir aprendiendo, conociendo desde el blues del delta del Mississipi con acordeón hasta reconocer música instrumental japonesa, desde el encanto de desconocer de futbol hasta animar al hijo más atletico… por eso, y por todo lo que he aprendido con él, y por supuesto, darme a conocer a John Zapatones Hooker, solo gracias… y tú, sabes porque sabes que soy de un pueblo pequeño de Soria ;-)))

El mejor homenaje que puede tributarse a las personas buenas es imitarlas.

El mejor homenaje que puede tributarse a las personas buenas es imitarlas.

Con cariño…porque no sé hacerlo de otra forma…

Ayer hablé con un tío grande. Hace ya un tiempo, mi compañero Juan me comentó que se quería ir a Paris, que quería disfrutar de la ciudad, saborear este centro del mundo lejano y distante, pero a la vez próximo y conocido.

Al volver, me comentó que lo había pasado muy bien paseando la ciudad una y otra vez; viendo esos paisajes urbanos vistos y repetidos multitud de ocasiones. Le comenté que, una vez acabada la jornada, una vez disfrutado del paseo, después de haber contemplado los jardines, la ribera de un Senna tan arrogante como silencioso a la vez que cercano, se sentara en el café de Saint-Germain-des-Prés y viera como la cuidad iba decayendo en su actividad, que sintiera como la lluvia constante iba apagando el tráfico de coches, el ir y venir de tristezas y alegrias, que se dejara imbuir por la melancolia de la niebla y de la suavidad de sus sonidos siempre amortiguados por la lejania de tu hogar.

Siempre recordaré que cuando llegaba a ciudades, me traían a la cabeza canciones; esas que desde la lejanía nos hacían imaginar paisajes o lugares vistos, pero no por ello conocidos. Edith Piaf era Paris, pero después de esta sensación en el café, rapidamente Paris se convirtió en el lugar del Jazz, de esos saxofones sonando a morir bajo esas baterias o solos de piano que pueden hacer perder la noción del tiempo, la noción de la realidad bajo un manto de tonos grises imprecisos. Ese letargo, en buena compañía puede producir uno de los mejores momentos para conversaciones interesantes, para abrir nuestra mente, para difuminar las aristas de una vida hostil, de planteamientos complejos y dañinos, quizá evitando pensar en un mañana….

Quizá porque ya lo tenía en mi cabeza, quizá porque estuviera muy influenciado por Julio Cortazar, aún así y todo, os voy a poner un pequeño trocito de Rayuela, amante de Paris y de Jazz en su versión más genuina, donde se puede ver la unión de ambos placeres….

Lo inicia Ossip Gregorovius bebiendo vodka y mirando la llama de las velas a través de su vaso, que son tan ajenas como la corneta de Bix …entrando y saliendo desde un tiempo diferente..Es el tiempo de la música, el tiempo del otro lado, no el de los relojes. Ossip contempla extasiado a la Maga, le pregunta por su país, Montevideo, y Ronald pone un disco de Lester Young y los Kansas City Six, pidiendo silencio; suena Four O’clock Drag”.

Por cierto, quien quiera y se atreva, Hubert Fol, Michel de Villers y Sonny Criss pueden hacernos la vida más sencilla…. lo recomiendo….

Es curioso como se va comportando la vida. Quizá, más que curioso, diría que es sorprendente. Cuando era más joven, una de las personas que más me ha influido me dijo que ser buena persona era el mejor negocio, la mejor de las cosas que podía hacer.

Otro guía personal me comentó que sólo lo que construyas será verdaderamente tuyo, lo verdaderamente productivo y que la crítica destructiva realizada es solo una excusa de la conciencia ante lo que no hemos realizado los demás, mientras que la constructiva es una mejora para el que la recibe y un aprendizaje sin límite al que la hace.

Ya un poco más mayor, encontré a mucha gente que le valía cualquier cosa, cualquier criterio, cualquier actitud en la vida. Ya entonces comencé a creer que aquella frase no era el mejor negocio, que era un lastre llevar la cabeza alta, que cuando se pierde y ganan los demás con trampas, quizá no era tan buen negocio.

Ahora, de mayor, aparte de darme cuenta que no sé si será el mejor negocio, pero es el único que me vale y que, ante cualquier circunstancia, ante cualquier duda, en cualquier encrucijada, siempre construir. Veo como otras personas disfrutan con su destrucción, con su crítica, con su valoración mezquina, con su pobreza, con una conciencia que no distingue al estar rodeada de pobredumbre, y no económica, sino mental.

Pues ahora, más que nunca, seguiremos construyendo, seguiremos intentando hacer un mundo mejor desde lo más cercano, desde lo más próximo. Construir y valorar lo construido, para mejorar nosotros y a otros que construyan. Construyamos sin parar aquí y donde sea.

Collaciu, haya donde estés, que tengas mucha suerte y no dejes nunca de construir, porque lo de ser buena persona creo que lo tienes ya todo ganado.

Para hacer un mundo mejor,cambiemonos a nosotros mismos,y luego sigamos por que los demás hagan lo mismo.

Para hacer un mundo mejor,cambiemonos a nosotros mismos,y luego sigamos por que los demás hagan lo mismo.

Aunque sea un poema de amor, vale también para un compañero que se ha ido a otros lugares, a recorrer otros caminos sin mirar atrás, sin vacilar. Siempre lo que veamos adelante sea mejor…Que mejor que Antonio Machado con estos versos sueltos para explicarlo….

Quisiera verte y no verte
quisiera hablarte y no hablarte
quisiera encontrarte a solas y
quisiera no encontrarte
la pena
y la pena que no es
todo es pena
ayer penaba por verte
hoy peno porque te vi.

Cuando todo estaba gris, cuando todo lo que nos quedaba era un filón oculto de esperanza, cuando no quedaba más que una resistencia impasible como las rocas que son superadas por las olas del mar, pero que al caer, mantiene la forma aún rodeada por la espuma marina del día a día, algo hizo aparecer la luz.

Nunca pensé que pudiera explicarlo así, pero entiendo el sentimiento del secuestrado o del torturado cuando perdona a quien le hace daño. Es como si aquel que es lastimado tuviera miedo al enfado o el revolverse de quien te causa dolor, sin poder dislumbrar más allá del propio espanto.

Pero de repente, algo ajeno, algo que no estaba en ningún sitio, en ningún apartado remoto de tu conciencia apareciese un pequeño agujero que inunda de luz lo oculto por nubarrones, y de actores lejanos que se conviertan en la salvación a un estado mental enfermizo.

Nunca me habían venido cosas buenas inexperadas; siempre habían sido el último punto o la puntilla taurina a un sobrevivir lastimero. El evento remoto era la caída o el fallo de algo trabajado durante tiempo, durante días, durante periodos infinitamente interminables, remotamente confusos del letargo de horas y horas, minutos e incluso segundos eternos.

Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros, o lucha contra una injusticia, transmite una onda diminuta de esperanza.

Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros, o lucha contra una injusticia, transmite una onda diminuta de esperanza.

Que mejor cerrar este nuevo canto a la esperanza que un poema del frío invierno que produce calor y renacimiento de un nuevo ciclo…que Gerardo Diego.

Esperanza

¿Quién dijo que se agotan la curva el oro el deseo
el legítimo sonido de la luna sobre el mármol
y el perfecto plisado de los élitros
del cine cuando ejerce su tierno protectorado?

Registrad mi bolsillo
Encontraréis en él plumas en virtud de pájaro
migas en busca de pan dioses apolillados
palabras de amor eterno sin
carta de aterrizaje
y la escondida senda de las olas.