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Archivos Mensuales: abril 2014

Por fin ya ha llegado la primavera…

Se han despertado de la noche del invierno y nos movemos con los rayos del sol y del viento suave del oeste, de los océanos cargados de nubes blanquecinas que, como sueños remotos, nos traen gotas de agua templadas. Ya se han salido las hojas verdes de la alegria de la normalidad, del renacer ascentral de los inviernos negros y sus negros hielos.

Esta semana, tras cerrar los últimos suspiros de un cierzo frío, se han escapado de los bosques los primeros suspiros de primavera. Las flores y las hojas surgen de todos los sitios y las sinfonias de olores se muestran a los olfatos inexpertos de los viajeros, de los viandantes de parques rodeados de cemento y el alquitrán de las calles dejan escapar su brillo por el sol reflejado. La primavera nos anima el alma, nos anima y nos trae como un susurro al oído unas nuevas ganas de vivir.

Por eso, cuando la noche no es el telón de la melancolia suavizada por una lluvia pertinaz y se convierte en la caricia que hace un poco más suaves los tonos grises de los edificios, cuando el sol se esconde a descansar de su largo camino, la ciudad cambia de color y aparecen tonos suaves que bañan y suspiran nuestras vidas.

Paris bon amour!

La primavera dulce que me enseñara a amarte, la primavera misma que me ayudó a lograrte.
Alfonsina Storni

 

Para acordarse y recordar estos besos suaves, amorosos y tranquilos, que mejor que este poema de Antonio Machado que sin pretensiones, nos explica los besos de la primavera.

La Primavera besaba

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.

Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil…
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.

Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
-recorde-, yo he maldecido
mi juventud sin amor.

Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar…
!Juventud nunca vivida
quién te volviera a soñar!

 

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