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Historia de heroes anonimos

Siempre me ha importado el futuro, pero no el lejano ni remoto, sino el cercano. Aquel que, simplemente echándole una pensada casi puedes tocar con las manos. También he ido pensando a largo plazo decisiones más o menos importantes, pero como si fuera algo que está muy lejos y que poco a poco, paso a paso, con el devenir del trabajo y las vivencias me han ido acercando. Acercando y sobrepasándolo, permitiendo pasar los hitos que me va mostrando el camino.

Además, si algo he ido aprendiendo es que todo lo que planifique cuando he sido más joven, veo que ha quedado relegado, se ha ido alejando en el futuro improbable en el horizonte de lo que nunca jamás sucederá. Mis anhelos de juventud, mis sueños infantiles se han ido enturbiando por la niebla de los hechos reales que hacen borrosas muchos de aquellos sueños. No me cambiaría ahora por ninguno de mis avatares soñados, porque ya no hay espacio para ellos, no queda lugar para ninguno de ellos.

También aprendí otra cosa, quizá la más curiosa. Casi todo lo que pensé que sucedería en un plano medio de tiempo, no hay sucedido. No sólo no se ha producido, si no que ha ocurrido lo contrario a lo deseado, produciéndose un problema que, con la ayuda de otras circunstancia se ha convertido en otra oportunidad, un evento dichoso que ha transformado de una desilusión en una oportunidad. Quizá aquel refrán de “cuando se cierra una puerta, se abre una ventana” hace que tengamos que ver el futuro como una hoja en blanco donde escribimos todos, tú, el destino y por supuesto, las decisiones que vienen de dentro de una mezcla de pensamientos y sobre todo, sentimientos. Por lo tanto, como decía Joe Strummer “The future is unwritten…” y yo añadiría…” and we complete it using our feelings”

´Nada habría podido suceder si alguien no lo hubiera imaginado´
Reinhold Messner

Aparte, para terminar esta entrada, nada mejor que Mario Benedetti hablando sobre el futuro que viene….

Lento pero viene

Lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

hoy está más allá
de las nubes que elige
y más allá del trueno
y de la tierra firme

demorándose viene
cual flor desconfiada
que vigila al sol
sin preguntarle nada

iluminando viene
las últimas ventanas

lento pero viene
las últimas ventanas

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya se va acercando
nunca tiene prisa
viene con proyectos
y bolsas de semillas
con ángeles maltrechos
y fieles golondrinas

despacio pero viene
sin hacer mucho ruido
cuidando sobre todo
los sueños prohibidos

los recuerdos yacentes
y los recién nacidos

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

ya casi está llegando
con su mejor noticia
con puños con ojeras
con noches y con días

con una estrella pobre
sin nombre todavía

lento pero viene
el futuro real
el mismo que inventamos
nosotros y el azar

cada vez más nosotros
y menos el azar

lento pero viene
el futuro se acerca
despacio
pero viene

lento pero viene
lento pero viene
lento pero viene

Es curioso lo que vivimos todos los días.Normalmente no suelo escribir de lo que hoy necesito hacerlo. Es y será una excepción, pero debo hacerlo.

Ultimamente estoy impresionado por la muerte de Nelson Mandela. Escucho a todas horas, de todos los que me rodean, de los medios de comunicación, de la radio o de internet. Todos valoran su valor, sus grandes valores humanos y se apenan por su muerte. A toda persona de bien le debe dar pena que alguien, por defender la igualdad de las personas independientemente de su raza, tenga los mismos derechos que cualquier otro, con igualdad de oportunidades.

Es coherente entonces, dar un vistazo a lo que tenemos alrededor. Ahora mismo, por distintos motivos, se obvia a la gente que está trabajando a nuestro lado por la igualdad de derechos. Existe personas que luchan por la igualdad de oportunidades para que los niños, independientemente de las condiciones económicas de sus padres, puedan estudiar y aprender en cualquier entidad pública. También hay otros que luchan por una sanidad pública de calidad, para que desde el último hasta el primer paciente tenga las mismas oportunidades de seguir viviendo en condiciones, sin importar el dinero que pueda o deba gastarse.

También, antes de la igualdad de derechos en Surafrica, había personas blancas que dialogaban y trataban de igual a igual al resto de población negra, pero no era un derecho. Ahora no vale que haya comedores sociales, ni ayudas de buenas personas bienintencionadas. Debe ser por ley, no es un favor que hace nadie. No hay que agradecer nada a nadie por no estar en las mejores circunstancias económicas. Se llama dignidad. Lo mismo que defendía Mandela…. por eso, es curioso….

Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.

Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.

Que mejor que mantener la dignidad, tal y como este león la mantuvo en este cuento atribuido a Amado Nervo.

EL LEÓN QUE TENÍA DIGNIDAD

Los autores primitivos, guiados por apariencias engañosas, por analogías vagas, atribuyeron a los animales cualidades y defectos que están muy lejos de tener. La melena del león, su aspecto majestuoso, les sugirió la idea de ofrecerle el cetro y la corona de los irracionales, y lo hicieron rey, sin que él se diese cuenta de tamaña dignidad ni pareciese importarle un ardite; y lo literaturizaron, y lo esculpieron en mármoles, y lo fundieron en bronces, y lo grabaron en los sellos reales, y estamparon su silueta en escudos, en banderas, en estandartes y lo troquelaron con las monedas, a lo cual se debe por cierto, en España, que los cuartos se llamen «perros gordos» y «perros chicos», por una de esas ironías que suelen perpetuarse…

Pero vinieron los naturalistas modernos y rectificaron desdeñosamente la mayor parte de los conceptos legendarios que a las bestias se refieren. El león, tan exaltado antes, fué deprimido con pasión: ni era valiente, ni era tan fuerte como se creyó, ni merecía en modo alguno el cetro.

Se le negó, pues, la majestad real, que casi por derecho divino creíasele otorgada, y quién estimó que debía conferírsele al toro (que jamás mostró miedo a nada ni a nadie: que lo mismo embiste a un hombre, a un paquidermo o a una locomotora), quién pretendió que merecía la realeza el elefante, que, tras de ser el más fuerte de todos los animales, era el más inteligente y el más noble.

La verdad, en esto como en todas las cosas, a semejanza de la virtud, no estaba en los extremos, sino en el medio; in medio stat veritas. El león no era ciertamente el más fuerte de los animales; pero poseía algo merecedor de la realeza con que lo habían obsequiado los antiguos, algo que muchos hombres, muchísimos, suelen no tener: la dignidad.

De ello ha dado pruebas en ocasiones muy diversas, y últimamente yo he sabido un hecho que ha aumentado notablemente mi estimación por el viejo rey, moviéndome, en mi humilde fuero, a acatarlo de nuevo como a monarca.

Es el caso que, hará apenas seis meses, un grande de España, cazador par devant l’eternel, de los más perseverantes y resueltos, hizo un viaje al Atlas, con el ánimo decidido de matar algunos pobres leones que, después, disecados, con las enormes fauces abiertas, serían ornato de su museo cinegético.

Una tarde, estando él con algunos otros cazadores en acecho, frente a una colina boscosa en la falda (donde había guaridas de leones) y pelada en la cima, de pronto un espléndido ejemplar salió de su refugio y ascendió hacia la pequeña eminencia.

Apenas la fiera había dado algunos pasos fuera de los árboles y matorrales, cuando descubrió a los cazadores. Su olfato y su mirada avizora se los mostraron en seguida.
Un sol… africano, naturalmente, iluminaba la escena.

El león pudo y «debió», en cuatro saltos elásticos, vigorosos, ponerse a salvo de los magníficos fusiles de precisión, cuyos efectos conocía, merced a la terrible experiencia acumulada por el genio de la especie… Los cazadores esperaban esto y apuntaban ya, teniendo en cuenta la movilidad de la bestia…

Pero entonces, con pasmo de todos, aconteció algo extraordinario:  el león, «que sabía que era visto» por tantos ojos de hombres, ¡tuvo vergüenza de huir! Un sentimiento estupendo de dignidad se sobrepuso en él al pánico de la bala explosiva y certera, que no perdona, y pausada, majestuosamente, ascendió por la colina, volviendo a cada paso la cabeza para mirar a sus enemigos…

No quería, no, que lo viesen correr… Aquellos instantes supremos ponían en su corazón, sin duda, un temblor formidable; la muerte, a cada instante, lo amagaba… mas él seguía ascendiendo, lenta, muy lentamente.

Cuando llegó a la cúspide, empezó a descender, con la misma lentitud, hasta que juzgó que «ya no lo veían», y entonces, encogiendo todo el resorte de sus músculos poderosos, dio un salto, dos saltos… y se perdió en los declives de la parte opuesta de loma. ¡Quizá con un sentimiento inmenso de liberación!

La dignidad estaba a salvo: ya podía escapar.

Los cazadores, conmovidos ante aquella actitud tan clara, tan bella, tan poco humana, no habían disparado. ¡El león obtuvo gracia de la vida, merced a la sugestión de su maravillosa dignidad!

Es una cita de una pelicula, pero me encanta…

Es una gran idea identificar a todos como personas, con multitud de detalles, con multitud de matices que aportan a la base de humanidad, los distintos aspectos que nos aportan. Con la multitud de detalles que nos conforman, con las pequeñas características que, independientemente, nos supone rasgos de humanidad.

Respecto a esto, respecto a lo comentado antes y aunque cada vez se va aumentando, quiero detallar que hay personas que aún sufren persecución, que aún, a día de hoy no pueden expresar con libertad detalles, como es su sexualidad. Cualquier persona puede defender y tener las relaciones sexuales que quiera, siempre que haya consentimiento de las dos partes.

¿Quién es quién para negar a quien se puede querer?¿Como se puede reprimir los sentimientos entre personas? ¿quien tiene esa verdad absoluta?… yo, en lo que he podido ver, nadie.

Por ayudar a superar estas pequeñeces de miras, por la igualdad y en defensa de los derechos de las personas, por la superación de pequeños matices que siguen manteniendo a las personas como tales, demos todos un oportunidad.

La libertad a las personas no las hace felices, simplemente les hace hombres.

La libertad a las personas no las hace felices, simplemente les hace hombres.

Que mejor que Federico Garcia Lorca y su Oda a Salvador Dalí para poner una guinda de sentimiento a esta entrada…

Una rosa en el alto jardín que tú deseas.
Una rueda en la pura sintaxis del acero.
Desnuda la montaña de niebla impresionista.
Los grises oteando sus balaustradas últimas.

Los pintores modernos en sus blancos estudios,
cortan la flor aséptica de la raíz cuadrada.
En las aguas del Sena un ice-berg de mármol
enfría las ventanas y disipa las yedras.

El hombre pisa fuerte las calles enlosadas.
Los cristales esquivan la magia del reflejo.
El Gobierno ha cerrado las tiendas de perfume.
La máquina eterniza sus compases binarios.

Una ausencia de bosques, biombos y entrecejos
yerra por los tejados de las casas antiguas.
El aire pulimenta su prisma sobre el mar
y el horizonte sube como un gran acueducto.

Marineros que ignoran el vino y la penumbra,
decapitan sirenas en los mares de plomo.
La Noche, negra estatua de la prudencia, tiene
el espejo redondo de la luna en su mano.

Un deseo de formas y límites nos gana.
Viene el hombre que mira con el metro amarillo.
Venus es una blanca naturaleza muerta
y los coleccionistas de mariposas huyen.

Es una escrito para y por la coherencia. También va a intentar ser un escrito para mantener algo tan manido como es la ética. Voy a hablar de alguien que se acaba de ir fisicamente, pero intentaremos que nunca se vaya de nuestra cabeza, de nuestras ideas. Era y será siempre Jose Luis Sampedro.

Es curioso como pasan los años. Le oí nombrar gracias a un libro mágico que leí en el instituto. Es curioso ver como un escritor tan lejano, con una historia tan lejana en tiempo y en vivencias como la suya, pudiera hacerme transmitir los sentimientos de sencillez, calidez y por supuesto, bondad como aquel libro.

Desde este momento, le he seguido. He leído algunas novelas, algunos recortes, algunas opiniones en períodicos que no han hecho más que ahondar esta sensación de leer o escuchar a un gran tipo, a ese amigo de tu abuelo que, forzajo en mil batallas personales, de las diarias, de las que marcan la personalidad, consiguen, sin querer, dar argumentos y consejos sin quererlo, sin notarlo. Irradian “ética”; esa palabra tan manida y desvalorada.

No me interesa la felicidad y no creo que dependa de mayor o menor inteligencia. Pero desde luego no exigir demasiado hace más fácil llevarse bien con uno mismo, que es mi sustituto de la felicidad.

No me interesa la felicidad y no creo que dependa de mayor o menor inteligencia. Pero desde luego no exigir demasiado hace más fácil llevarse bien con uno mismo, que es mi sustituto de la felicidad.

Os dejo un fragmento de uno de sus libros, el que me hizo conocerle y me dejó un gran sabor de boca…”la sonrisa etrusca”

El viejo contempla el testarudo puñito asiendo el embozo, se conmueve ante ese cuerpecito tan tierno aún y ya capaz de viriles erecciones.  Le habla de la verdadera Navidad, la Notala; no la aburrida ceremonia de esta noche. La de allá, la noche en que se siente nacer algo grande en el cuerpo y un tiempo nuevo en el mundo.

 
“¿Sabes, angelote mío?”, piensa para el niño, “en ese día hasta se mete uno con los ricos y no pueden denunciarte a los carabineros…Porque yo empecé muy pobre, sin todo lo que tú tienes. ¡Y más que tendrás, porque no dejaré a mi yerno chuparlo todo en Roccasera!… Yo fui un niño sin zapatos que iba con otros a cantar a las ventanas de los dos ricos que había, el padre del Cantanotte y el señor Martino que, fíjate, con el tiempo acabó siendo mi suegro. ¡Por poco murió del disgusto cuando me llevé a su hija y tuvieron que casarnos! Tuvo gracia. A no no me atravesaba nadie, y así dio esa vuelta el mundo, que es un tiovivo y hay que saber subiré en marcha al caballo blanco, el más bonito, ya te enseñaré…Pero la boda fue mucho después, yo al pie de su ventana ni soñarlo podía.  Le cantábamos una sirina, copla de Navidad para pedir unas perras, y si tardaban en echarlas les insultábamos y les deseábamos el mal de ojo…, ¡que coplas!, de risa, recuerdo una:
 
 
No seas tú como el burro
que hace sordas sus orejas,
sin nos das para vino,
capao el buey te veas.

Hoy es el día de la mujer trabajadora. Me gustan que se celebren los días de conciencia social, pero, además, este caso le entiendo especial. Algunos hombres como yo, antes decíamos que también tendría que haber un día del hombre trabajador. Ahora entiendo el motivo y no debe ser así.

Se celebra este día porque las mujeres están en desventaja. Fijaos lo que os digo. Si un hombre, independientemente de su situación tiene un problema, una mujer, seguro, no lo tendrá tan fácil. Hace relativamente poco en España ha sufrido una discriminación que, hasta hace 30 años no podían ni abrir una cuenta, pedir permiso a su marido o padre a trabajar fuera de casa. Ahora, muchas cosas se han conseguido, pero faltan algunas más. Si para conseguir un trabajo lo tienes dificil, una mujer aún lo tiene más.

…y seguiremos apoyando a las mujeres, y cada día habrá más hombres que las apoyaremos, y el futuro, por consiguiente, será distinto. Las mujeres en igualdad con los hombres…. pero en igualdad de verdad de derechos y también de deberes. Nos merecemos seguir evolucionando para conseguir un mundo más justo. Por lo menos, con la esperanza de conseguirlo.

Debemos mantener la esperanza y la lucha. Se deben reconocer en estos valores el camino; el viaje de la vida, porque no se puede ser libre si tus semejantes no están en libertad; y no se puede ser justo si los criterios de justicia no hacen iguales a todos; y no se puede ser féliz sin ser pleno y ver plenos a tu alrededor.

Para nuestras mujeres, novias, madres, hermanas, amigas, compañeras y  el resto de mujeres en general, siempre mi respeto.

Por lo que sois y sereis; por una igualdad real.

Por lo que sois y sereis; por una igualdad real.

Y como no, un poema que explica como sólo Federico sabe explicar:

Verte desnuda es recordar la Tierra.
La Tierra lisa, limpia de caballos.
La Tierra sin un junco, forma pura
cerrada al porvenir: confín de plata.

Verte desnuda es comprender el ansia
de la lluvia que busca débil talle
o la fiebre del mar de inmenso rostro
sin encontrar la luz de su mejilla.

La sangre sonará por las alcobas
y vendrá con espada fulgurante,
pero tú no sabrás dónde se ocultan
el corazón de sapo o la violeta.

Tu vientre es una lucha de raíces,
tus labios son un alba sin contorno,
bajo las rosas tibias de la cama
los muertos gimen esperando turno.

Hace días me estuve acordando de un montón de gente que tengo a mi alrededor, de esa de los cuales te enriqueces como persona, de los que conforman tu vida y aprendes de ellos.

De esas personas que bien por su forma de pensar, bien por su forma de actuar o de ver la vida, nos dan ese contrapunto que quizá nosotros no sepamos, no nos hayamos atrevido o simplemente, no fueramos conscientes.

Son aquellos que nadie jamás reconocerá sus hechos. No saldrán en una película y actuaron de forma acorde a sus ideas, a sus convicciones. Hay muchos, pero esta navidad me encontré con Ricardo.

Era un auténtico triunfador; tenía mucha capacidad de decisión, reconocido en su trabajo, ganaba mucho dinero hasta que un día se frenó, y se hizo la pregunta del millón. ¿Esto es lo que quería yo de mi vida? Lo pensó, lo meditó (la explicación de como se lo contó a su mujer es genial) y se cambió de bando, de trabajo y de forma vital.

Dejó todo aquello y se puso a trabajar dentro de asociaciones sin ánimos de lucro, ayudando a familias, trabajando por intentar conseguir lo que él cree un mundo mejor. Trabaja más duro, porque es por motivación personal, aunque tiene más tiempo para sus hijos. Trabaja convencido, aunque su hipoteca haya tenido que ser ampliada. Sonrie con lo que hace, disfruta de sus pequeñas victorias diarias, sus ganancias no está en cuenta de resultados, ni en tener sistemas con menos incidencias, ni en llevar trajes a medida como antes llevaba. Él, por lo menos para mí, es un héroe, aunque no saldrá en la tele, ni en ningún periodico, ni será portada de ninguna revista.

Para ser verdaderamente feliz, un hombre debe vivir absolutamente el presente.

Para ser verdaderamente feliz, un hombre debe vivir absolutamente el presente.

Ricardo me enseñó muchas cosas, muchas de ellas que aún no he sido capaz de entender. En ello estoy. También me comentó varios grupos de música o cantantes que desde tantos años han ido evolucionando conmigo. Un caso de estos que me enseñó fue David Bowie y su canción tan bien traída por varios motivos llamada Hero.

Ultimamente está arreciando el frío. Ahora, con mi trabajo caliente, con mi casa acogedora y recogida veo desde los cristales las hojas volando y las nubes blancas bajas avisando de los hielos negros y la blanca nieve que caerá dentro de poco.

Se nos empañan los cristales por mantener nuestra comodidad ante la vida misma en este periodo denominado invierno. Las inclemencias siguen de verdad fuera, lo incontrolable golpea y azota sin perdón a aquellos más indefensos, los que viven entre cartones y duermen rodeados de su propias pertenencias, de sus botellas a las que agarrarse y calentar al frío destemplado de la noche de madrugada.

… y seguimos sin verles. Y seguimos sin pensar en ellos. Siguen siendo transparentes para nosotros y el frío les azotará una y otra vez, continuamente, sin perdón, sin remedio. Nadie escuchará sus lamentos ante el frío atenazador. No nos darán envidia y no se exhibirán como muchos otros pobres, al menos, de alma.

Modificando un poco la cita de Charles Bukowski, la mayoría de la gente va desde su nacimiento a la tumba sin que apenas les roce el horror que puede generar la vida

Hay un pequeño poema de Charles Bukowsky que habla de estos temas, del frío, de la vida cruel y enfrentándose a la soledad y a las miserias.

Vivir de cubos de basura

El viento sopla fuerte esta noche
Y es viento frío
Y pienso en los chicos
De la calle.
Espero que algunos tengan
Una botella de tinto.

Cuando estás en la calle
Es cuando te das cuenta de que
Todo 
Tiene dueño
Y de que hay cerrojos en
Todo.
Así es como funciona la democracia:
Coges lo que puedes,
Intentas conservarlo
Y añadir algo 
Si es posible.

Así es también como funciona
La dictadura
Sólo que una esclaviza
Y la otra destruye a sus
Desheredados.

Nosotros simplemente nos olvidamos
De los nuestros.

En cualquier caso
Es un viento 
Fuerte 
Y frío.